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Nosotros los diseñadores

Nosotros los diseñadores

Hace tiempo he tenido dudas sobre como se regula la “comunidad” de diseño. Me explico, he visto en internet que aparecen preguntas como ¿Cuánto cobrar por cierto tipo de proyecto? ¿Qué puedo hacer si mi cliente no me quiere pagar? ¿Cómo puedo hacer una cotización de diseño?. Me parece que el preguntar hace muy bien, pero también, deja ver que existe cierto vacío en la práctica del diseño y en su regularización.

Hablo principalmente en como se ve el diseño desde los diseñadores, es importante tener en cuenta que nuestra profesión es relativamente nueva y con muchas aristas que implican el como desarrollamos nuestro trabajo, entonces, tratar de regularizar nuestro trabajo se hace aún más difícil, pero no imposible.

En comparación a otras profesiones que requieren de licencias o validaciones cada cierto tiempo y desde entidades gubernamentales para poder ejercer de manera real, el diseño es una profesión muy difícil de evaluar, ya que no es necesario ni siquiera contar con una licencia para poder ejercer —por lo que no se puede limitar a hacer cierto tipo de cosas—. Esto baja considerablemente las capacidades para que se puedan regularizar los costos por diseño o que nuestros clientes sepan con que tipo de “profesional” deben trabajar.

El hecho de que nuestra profesión sea de muchas aristas, hace que de alguna forma tenga variados caminos por donde guiar lo que estamos haciendo y se nos hace un poco complicado pensar en proyectos que tengan un proceso constante de evolución. Es por eso que blogs, iniciativas, equipos, etc. van perdiendo constancia durante el tiempo y finalmente quedan como un buen recuerdo al no encontrar un modelo formal para mantener el trabajo.

Si bien, es complejo pensar en el orden de algo que es un caos, es posible pensar en algunas alternativas que pueda ir guiando lo que hacemos, o al menos dar un paso a un orden general.

Acá algunas ideas:

Hablemos entre nosotros.

Somos egoístas, pero compartamos lo que hacemos y ayudémonos en crear cosas en conjunto. Existe el Colegio de Diseñadores quien puede hacer representación del gremio en lo que necesitemos.

Hablemos de especializaciones.

En este momento existen unos cuantos espacios de especialización de tipografía, diseño web, impresión, imagen digital (por nombrar unos cuantos), pero de todos ellos no vemos cosas o eventos puntuales, ¿por qué no hay una bienal de branding?

Hagamos un hábito el pagar.

¿Cuántos de nosotros hemos comprado una tipografía o la suite de Adobe (o cualquier otro)?. Entendamos que el trabajo que existe por un producto no es un costo, es una inversión.

Valoremos nuestro trabajo.

Hagamos encuentros, presentemos nuestros proyectos a la comunidad, hablemos bien de lo se está haciendo, seamos nosotros los primeros difusores y dejemos bien valorado el diseño.

Descentralizar.

Chile es un perfecto ejemplo de la multiculturalidad, aprovechemos esto como un aporte para nuevas especializaciones. No es lo mismo estar en Antofagasta que en Concepción.

Portafolios Online.

No hablo de portales complejos, hablo de perfiles profesionales tipo LinkedIn pero dedicados al diseño, con valoraciones de clientes (no debería ser competencia). Al mismo tiempo nos podemos recomendar entre nosotros para proyectos específicos o de colaboración.


Por último, me gustaría invitar a hacer la reflexión en base a como nos preocupamos por la profesión. Se supone que somos profesionales no por el hecho de tener un título o una cantidad de cursos, somos profesionales por la capacidad de presentarnos a la sociedad y demostrar que nuestro trabajo es una metodología, que bajo ciertas decisiones hacen un resultado con valor real.

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Cuando lo caro, cuesta barato

A modo de ejemplo: ¿Cobrar 20.000 clp por un logo? (30 dólares para los amigos de afuera), ni lo sueñes, si eso es lo que estás cobrando, entonces estás siendo bastante irresponsable y realmente no entiendes bien el propósito del diseño. Es que cuando te enfrentas al desafío de diseñar un logo debes tomarle el peso necesario para que sea el comienzo de un gran trabajo conceptual, al final, "Diseñar es saber decidir". Quiero resaltar con esto, que existen dos tipos de diseñador: el irresponsable y el responsable.

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Prólogo es una revista independiente de cultura del diseño. Pretendemos que puedas conectar lo que publiquemos con otras personas e historias.